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Pulpo electrohidráulico submarino para dragado y obra marítima

Dragar a más de cien metros de profundidad sin ver lo que se está excavando exige un nivel de precisión que pocas herramientas pueden ofrecer. El pulpo electrohidráulico submarino se ha convertido en el equipo de referencia para obra marítima allí donde el dragado convencional no puede operar con la exactitud necesaria.

Por qué el dragado profundo necesita un equipo distinto

El dragado a poca profundidad admite dragas de succión y otros sistemas convencionales. Pero a partir de los cien metros, el problema deja de ser solo de alcance: entra en juego la necesidad de un control de posición extremadamente preciso, una turbidez mínima en  entornos marinos sensibles y la capacidad de extraer materiales muy distintos entre sí, desde suelo blando hasta grandes rocas y escolleras. El pulpo electrohidráulico submarino se diseña precisamente para ese escenario, donde el margen de error es mínimo y el coste de una maniobra fallida es alto.

Aplicaciones en obra marítima

Más allá del dragado de puertos, el pulpo submarino se emplea en tres frentes de obra marítima que comparten la misma exigencia técnica:

La preparación de bases para la instalación de tuberías costeras, donde extraer materiales de forma controlada evita dañar canalizaciones ya existentes o futuras. La construcción de nuevos puertos, extrayendo rocas y escolleras del fondo marino con precisión milimétrica. Y, cada vez con más peso, la cimentación de parques eólicos marinos, donde los monopilotes y las estructuras jacket requieren un lecho marino preparado con exactitud antes de su instalación.

Estanqueidad y control de posición: lo que diferencia a un pulpo submarino

Un pulpo electrohidráulico pensado para trabajar bajo el agua no es una adaptación menor de un equipo terrestre. Requiere un sistema de estanqueidad verificado para operar hasta cien metros de profundidad, con conexiones eléctricas multipolares IP-68 y doble sistema de seguridad para evitar enganches en el fondo marino. A esto se suma un sistema automático de autocorrección de posicionamiento, que permite mantener la precisión de la maniobra incluso cuando las corrientes o la visibilidad limitada dificultan el control manual.

Este nivel de exigencia técnica se certifica con entidades externas de referencia en el sector naval, como Lloyd's, TÜV, DNV y Bureau Veritas, un estándar que ya aplica Stemm en el desarrollo de sus cucharas bivalva anfibias para entornos hostiles, y que en el caso del pulpo submarino se vuelve todavía más crítico por la profundidad de trabajo.

Turbidez controlada: una exigencia medioambiental, no solo técnica

En obras cerca de arrecifes de coral o ecosistemas marinos sensibles, generar turbidez durante el dragado puede comprometer todo el proyecto, más allá de cualquier consideración técnica. El pulpo electrohidráulico submarino permite un dragado con una turbidez muy limitada frente a otros sistemas de dragado convencionales, lo que lo convierte en la opción preferida cuando el entorno ambiental forma parte de las condiciones del proyecto, no solo un requisito administrativo.

Un caso real: el puerto de Safi

Stemm ha aplicado esta tecnología en proyectos reales de obra marítima, como el nuevo puerto de Safi, en Marruecos, donde los pulpos submarinos se instalaron en buques equipados con sistemas periféricos de visión e iluminación para dragar a partir de cien metros de profundidad. La experiencia se extiende también a aplicaciones profundas en Australia y Noruega, con la excavación de miles de metros cúbicos de suelo duro y blando.

Esta capacidad de adaptación al entorno de trabajo, ya sea por la profundidad, la temperatura o la naturaleza del material, es la misma que Stemm aplica al diseño de sus equipos que operan en ambientes hostiles, adaptando cada componente a las condiciones reales del proyecto en lugar de partir de un diseño genérico.

Stemm, precisión submarina para cada proyecto de obra marítima

El dragado profundo y la obra marítima no dejan margen para el ensayo y error: cada maniobra bajo el agua tiene que estar calculada de antemano. El pulpo electrohidráulico submarino de Stemm se diseña para ofrecer esa precisión allí donde la visibilidad y el acceso directo no son posibles, ya sea en la preparación de un nuevo puerto, la instalación de tuberías costeras o la cimentación de un parque eólico marino.

Si tienes un proyecto de dragado o de obra marítima y quieres valorar qué equipo se ajusta a tus necesidades, puedes hacerlo a través de nuestro configurador online.